Calle Sandoval, 6. Pamplona/Iruña
31002 NAVARRA
T: 948 229 217
info@orquestadenavarra.es
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Hay obras en las que casi desde su primera sonoridad reconocemos su identidad. Aunque ello no constituya un rasgo por si mismo de valor, sin embargo, contribuye a una mayor integración de esas composiciones en el acervo popular. Además, dicho dato resulta significativo porque muestra que uno de los valores de ese tipo de obras, ya desde el comienzo, se encuentra en la sensualidad y belleza de la sonoridad y no únicamente en los aspectos organizativos, funcionales o técnicos. En ese sentido, Brahms es un compositor relevante porque aúna maravillosamente la belleza sonora de su música con las entrañas de la misma, razón por la que interesa a todos por igual, músicos y aficionados. Quizá, uno de los movimientos del Réquiem Alemán (estrenado en Leipzig en 1869) que mejor ilustra ese aspecto, sea el segundo, en el que un coro al unísono de tradición luterana se une a una parte fugada para terminar la sección (el tercer y sexto movimientos finalizan con auténticas fugas).
Hay composiciones que desde su estreno supusieron un verdadero acontecimiento, y si esto es algo importante, creo más relevante todavía el hecho de que ese tipo de obras sigan manteniendo una cierta expectativa, al menos en los aficionados, antes de cada audición. El Réquiem de Brahms es una composición que retiene el interés y probablemente, ello se deba también al hecho de que los textos musicalizados muestran sentimientos universales como el dolor y el consuelo, el llanto y la alegría o la soledad y la esperanza. Además, siempre es interesante observar cómo un compositor musicaliza un texto, en el sentido de si desvela, a través de su trabajo algo de su personalidad. En este caso, el hecho de que Brahms utilizara textos de la Biblia luterana en lugar de la católica oficial muestra ya un rasgo diferenciador respecto a otros réquiems escritos hasta entonces. Y resulta conmovedor el hecho de que un hombre y compositor etiquetado como no religioso y formalista, escribiera una música dotada de recursos retóricos e incluso imitativos al servicio de un texto que trata con especial devoción. Ello pudo suponer un cierto anacronismo desde el punto de vista de la escritura de su época, pero estos aspectos no influyen en la respuesta afectiva de un público de entonces y de ahora, que desde el comienzo de la obra es atrapado por las sonoridades equilibradas de la orquesta y los solos instrumentales, el tratamiento del coro sin estridencias o la interacción de la orquesta y el coro en beneficio de una estructura narrativa dramática. En este sentido, los dos primeros movimientos son probablemente los más significativos, especialmente el segundo que muestra una gran singularidad en su tratamiento.
Puedes leer los dos primeros movimientos con un enlace de audio a un programa de Radio Nacional de Música en el que se aportan interesantes comentarios de estructura y retórica musical.
Texto completo del Requiem en alemán y en castellano
Lee detenidamente el texto del primer movimiento.
Observa a través de este enlace que Brahms construye el primer movimiento a partir de la estructura narrativa y semiótica del texto. http://www.youtube.com/embed/DYMP7LYQ5uE
Puedes visualizar la estructura textual y musical a través de este enlace http://www.zentation.com/viewer/index.php?passcode=DrqeAFrs7Q
Si te interesan aspectos de la orquestación que hace Brahms en el Réquiem, en este enlace encontrarás comentarios específicos del tratamiento orquestal que hace Brahms en el segundo movimiento.